La Cuaresma es un lapso de tiempo sagrado dentro de la religión católica que se inicia en el Miércoles de Ceniza y concluye en el Jueves Santo durante la celebración de la Semana Santa. El período de la Cuaresma consta de 40 días, pero solamente se consideran los días hábiles, excluyendo los domingos y abarcando desde lunes hasta sábado. Por tanto, el tiempo real de la Cuaresma comprende seis semanas y cuatro días.
Durante la Cuaresma, los católicos son llamados a practicar la penitencia y la austeridad, lo que implica hacer sacrificios y abstenerse de ciertos placeres mundanos para fortalecer su conexión con Dios. Además de la oración y la lectura de textos espirituales, la Iglesia enfatiza la relevancia de la caridad y el apoyo a los menos favorecidos.
El lapso litúrgico de la Cuaresma se extiende durante 40 días, dando inicio en el Miércoles de Ceniza y concluyendo en el Jueves Santo de la Semana Santa. Es importante considerar que solo se consideran los días hábiles, de lunes a sábado, sin contabilizar los domingos, lo que implica que el período real de la Cuaresma es de seis semanas y cuatro días.
El origen de la Cuaresma se remonta al siglo IV, aunque hay registros de que las prácticas cuaresmales se implementaron desde finales del siglo II y principios del III. Desde entonces, la Cuaresma se ha basado en el ayuno, la abstinencia, la piedad y la caridad. El ayuno implica tener una comida principal al día y la abstinencia implica excluir la carne de la dieta. Anteriormente, estas reglas se seguían diariamente, aunque las normas actuales no son tan estrictas.
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