
El último capítulo de Dragon Ball Super se ha estrenado el pasado 20 de febrero. Toyotaro ha dado inicio al momento más tenso de la saga de la Patrulla Galáctica. Moro y sus secuaces han puesto en aprietos a los Guerreros Z, pero llegó Goku al rescate.
Goku y Vegeta están lejos de la Tierra debido a sus intensivos entrenamientos. No obstante, la guerra ha llegado a este planeta y solo los Guerreros Z pueden detener a los secuaces de Moro.
El capítulo 57 ha mostrado muchas más imágenes de los combates que se llevan a cabo en todos los rincones del planeta, pero también ha revelado nuevas técnicas. Un grupo de villanas ha logrado fusionarse y han puesto en aprietos al Maestro Roshi.
Pese a que el maestro de Goku utilizó la misma técnica con la que enfrentó a Jiren, no ha sido suficiente para detener esta fusión. Por lo pronto, Dragon Ball Super no le ha dado un nombre como Gogeta o Kefla, principalmente porque no se conocen los nombres de las tres luchadoras.
La fusión funciona exactamente igual a la de los saiyajins (aumentado el poder del resultado) pero su apariencia es un tanto diferente. Se trata de una versión gigante de las tres en un mismo cuerpo.


:quality(90)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/6U43BGZ73BDD5IVSJIKAOZMOFI.jpg)








