Nos pasa casi siempre y sospechamos lo peor. El problema de las redes WiFi es que cualquiera puede acceder a la señal en caso de que logre descubrir la contraseña. Lo que pueden hacer los dueños de la red es monitorearla para advertir de intrusos y proceder a cambiar la contraseña para que no vuelvan más a colgarse de la señal.
Para comprobar qué dispositivos hay conectados al WiFi, puedes descargar la aplicación FING, disponible para dispositivos con sistema operativo Android y iOS. Tras pulsar el icono de escaneo, podremos ver una lista de todos los dispositivos conectados con sus direcciones IP, MAC y nombre de red. Quizá no seas capaz de identificar cada equipo, incluso si son de tu propiedad, por lo que recomendamos revisar la dirección MAC de cada uno de ellos.
Si no quieres descargar nada de terceros, puedes hacer el mismo proceso desde el propio router. La clave es ubicar la configuración de administrador del dispositivo y podrás revisar cuáles son los dispositivos conectados.
En caso de que hayas detectado intrusos en tu WiFi, te recomendamos cambiar la contraseña por una más compleja. También podrías deshabilitar el protocolo WPS (Wi-Fi Protected Setup) en el router, tener configurado el protocolo WPA2-Personal con AES o usar WPA3-Personal, y utilizar una contraseña con más de 15 caracteres alfanuméricos. También puedes crear un WiFi de invitados para evitar que accedan y vuelvan a conectarse a tu red principal.
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