Jerarquía individual para desactivar el dominio territorial de la Roma y reordenar la postura del Real Madrid. Pese al asfixiante arranque del cuadro italiano que amenazaba la estructura táctica de José Mourinho, la escuadra merengue encontró el 1-1 sobre los 25 minutos gracias a la agresividad de Kylian Mbappé en el frente de ataque; el ariete galo generó el espacio en la frontal del área, acomodó el perfil y sacó un remate envenenado que terminó de desorientar al guardameta rival tras un desvío providencial, desmantelando la presión alta del elenco romano y permitiendo al club español controlar los tiempos en la segunda jornada europea.