Balón detenido quirúrgico y ventaja inmediata para el esquema de Mourinho. El Real Madrid destrabó temprano el cerrojo del Espanyol explotando la sociedad entre Güler y Bellingham. Al minuto 9, la falta forzada por Vinícius permitió una ejecución con rosca desde la izquierda a cargo del mediapunta turco. El despliegue aéreo del volante inglés volvió a marcar diferencias en zona de castigo, ganando la posición en el punto penal y cambiando la dirección del balón al poste más alejado. Un gol de vestuario que le otorgó tranquilidad y control posicional al conjunto merengue desde el pitazo inicial.