Real Madrid estaba a punto de dejar dos puntos importantes en casa, pero sobre todo, estaba cerca de consumar un nuevo papelón ante la hinchada que no dejó de pitar desde las cuatro tribunas del Estadio Santiago Bernabéu. El 1-1 frente al Rayo Vallecano no solo resumía una jornada mediocre y llena de decisiones desacertadas, sino también el claro ejemplo de por qué el Barcelona, que ayer venció por 3-1 al Elche, iba a quedarse a tres puntos de distancia. Sin embargo, cuando todo parecía consumado, una falta de Nobel Mendy sobre Brahim Díaz le devolvió el alma al cuerpo a Álvaro Arbeloa, pues permitió que Kylian Mbappé les diera el triunfo en la agonía del encuentro. Y así fue: ‘Kiki’ no perdonó y puso el 2-1 definitivo desde los 12 pasos (100′). Con este resultado, que por supuesto maquilla un nuevo mal rendimiento de los merengues, estos quedaron como escoltas de los culés (55) con 54 puntos.


