En un partido de alta tensión, el joven talento azulgrana asumió la responsabilidad y no falló. Con frialdad y precisión, Lamine Yamal ejecutó el penal para marcar el 1-0 del FC Barcelona frente al Celta de Vigo, desatando la euforia en el estadio y reafirmando su crecimiento como pieza clave en el equipo. Un minuto más tarde, Yamal sintió un tirón y alzo el brazo derecho para llamar la atención del banquillo, movía la mano izquierda a la parte posterior del muslo izquierdo y se tumbó al suelo. Segundos más tarde fue cambiado por Roony Bardghji, futbolista sueco de 20 años.