Por más que en la previa uno podía pensar que el Real Madrid no pasaría apuros para imponerse al Girona, el fútbol nos volvió a demostrar que no siempre se cumple la lógica. Así pues, el elenco visitante estaba haciendo un partido bastante digno y le estaba generando más de un dolor de cabeza al conjunto de Carlo Ancelotti, que incluso necesitó de la intervención de Thibaut Courtois para apagar un par de incendios. Sin embargo, cuando los genios aparecen no hay más vueltas que darle. A los 41′, luego de aprovechar un mal despeje del cuadro dirigido por Míchel, Luka Modrić acomodó el balón de pecho y sacó una volea espectacular para decretar el 1-0 en el Estadio Santiago Bernabéu.