Cuando el reloj marcaba el minuto 80 y todo hacía indicar que el partido se cerraría con un empate sin brillo, apareció la jerarquía. Marcus Rashford desbordó y lanzó un centro preciso al corazón del área, de esos que piden ser empujados. Ahí estaba Lewandowski, que leyó la jugada a la perfección y se elevó para conectar un potente cabezazo, imposible para el arquero. Un gol que rompió la paridad ante Osasuna y selló tres puntos clave para los culés en un duelo que parecía escaparse. Pocos minutos más tarde, Ferran Torres amplió la ventaja tras aprovechar un preciso pase al espacio, definiendo con calma para el segundo del FC Barcelona. Cuando el partido parecía completamente resuelto, en el minuto 87 apareció Raúl García para descontar con un potente cabezazo que sorprendió a la defensa. Aun así, el resultado no se movió más y el Barça terminó celebrando un triunfo clave, de esos que pesan en la recta final y lo acercan cada vez más al título de LaLiga.