Con el afán de salvar la temporada, Tottenham y Manchester United se dieron cita en el estadio San Mamés (Bilbao) por la final de la Europa League. Cuando las fricciones se apoderaban de la contienda, los ‘Spurs’ dieron el primer golpe para su título internacional, el cuarto de su histori. Un centro hacia el área de los ‘Red Devils’ terminó en una disputa entre Brennan Johnson y Luke Shaw. Fue así que el delantero incomodó al lateral, quien conectó el balón de manera ligera para cambiarle la dirección e insertarlo en su propio arco, ante la poca reacción de André Onana, en una jugada muy rápida que abrió la cuenta.