Pegada de élite y un golpe psicológico que resquebrajó la estructura de la Albiceleste en el epílogo del primer tiempo suplementario. Al minuto 103′, Cabo Verde sacó provecho de una ligera licencia en la presión argentina sobre la frontal. Sidny Lopes Cabral controló con tiempo y espacio en el vértice del área, perfilándose para sacar un remate quirúrgico de pierna derecha. La trayectoria estética del balón superó la estirada del ‘Dibu’ Martínez para clavarse en la escuadra. Un golazo que alteró por completo el ritmo del cotejo, obligando a Argentina a apelar al orgullo para terminar llevándose un ajustado 3-2 definitivo.
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