A los 53 minutos, Croacia encontró el premio a su insistencia con una jugada letal. Tras un preciso centro al corazón del área, Ivan Perisic apareció completamente habilitado para definir con mucha calma entre las piernas de Diogo Costa, que nada pudo hacer para evitar el 1-0.
Con esta conquista, el experimentado delantero llegó a siete goles en la historia de los Mundiales y adelantó a Croacia frente a Portugal en los dieciseisavos de final, dejando al conjunto balcánico con un pie en los octavos.
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