Luego de que le anularan un gol por posición adelantada, Lionel Messi encontró rápidamente su revancha. A los 16 minutos, el capitán argentino aceleró con toda su potencia, dejó atrás a la defensa y definió con categoría ante Lucas Zidane, hijo del histórico Zinedine Zidane, para poner el 1-0 de la selección de Argentina frente a Argelia. La jugada reflejó toda la jerarquía del astro argentino, que no perdonó cuando tuvo una nueva oportunidad. Además, este tanto significó el gol número 14 de Messi en las Copas del Mundo, ampliando su legado como uno de los máximos goleadores en la historia de los Mundiales.
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