Lionel Scaloni vivió con máxima intensidad la clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026. Tras el agónico 2-1 sobre Inglaterra en el tiempo añadido, las cámaras de ESPN captaron al entrenador levantando los brazos y celebrando con euforia el pitazo final.
El técnico argentino volvió a conducir a la Albiceleste a una final mundialista, la segunda consecutiva bajo su mando, y mantiene vivo el sueño de conquistar el bicampeonato. Su reacción reflejó el desahogo y el convencimiento de un grupo que volvió a responder en un partido decisivo.
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