En poco más de 20 minutos, el marcador aún no se movía para el Inter de Milán que se la pasó intentando, desde el arranque, superar la línea defensiva de los Rayados de Monterrey que se plantaron firmes atrás. Sin embargo, en una contra bien elaborada el cuadro mexicano ganó un tiro de esquina que terminó con un centro al área perfecto para que conecte con Sergio Ramos, quién no hizo otra cosa que demostrar su calidad y jerarquía para poner el primer gol en dicho encuentro.