El fútbol sudamericano siempre nos regala postales que escapan de cualquier lógica, y lo que acaba de suceder en el país altiplánico es la prueba perfecta de que el amor por la camiseta está muy por encima de cualquier resultado. A pesar de haber caído en el decisivo repechaje intercontinental frente a Irak y ver esfumarse el gran sueño de clasificar al Mundial 2026, la Selección Boliviana experimentó un retorno a casa verdaderamente inolvidable. Lejos de las pifias o los duros reproches que suelen acompañar a los equipos eliminados, el plantel dirigido por el técnico Óscar Villegas aterrizó esta madrugada en territorio nacional y fue sorprendido por una multitudinaria fiesta, donde miles de hinchas los recibieron con un espectacular ambiente de carnaval para aplaudir y agradecerles de pie todo el enorme esfuerzo dejado en la cancha.


