Baldazo de agua fría para Sporting Cristal en el Alberto Gallardo. ADT apeló a la efectividad y se puso en ventaja gracias a una gran definición de Jordan Guivin a los 13 minutos del compromiso. El cuadro tarmeño supo replegarse pacientemente ante el monólogo de balón estéril que proponían los celestes, esperando el momento exacto para golpear de contra. La acción se construyó por el sector izquierdo, donde la visita acumuló hombres en ofensiva y desarmó el retroceso rimense; un servicio colgado por John Narváez encontró a Guivin, quien resolvió con un notable gesto técnico al amortiguar con el pecho y fusilar de zurda para decretar el primer grito de la tarde.