La reducción de la jornada laboral en México está próxima a convertirse en realidad, poniendo fin a largas temporadas de trabajo sin un descanso adecuado para los trabajadores mexicanos. Según estudios, tener menos horas de trabajo genera muchos beneficios en la producción de la empresa. Actualmente, se están viviendo días cruciales para que esto se convierta en una realidad. En la siguiente nota de Depor, conocerás la fecha límite, en qué consiste la propuesta de disminución de horas de trabajo y cuándo será oficial.
Gracias a la perseverancia de los trabajadores, finalmente se determinará si se produce un cambio en este estilo de vida. Las jornadas laborales en México son las más extensas entre todos los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La última vez que se modificó la jornada laboral en México fue en 1917, lo que confiere una gran relevancia a la reforma propuesta al artículo 123 de la Constitución Política y ha generado un intenso debate en los últimos meses. Esta modificación ha captado la atención del público y se ha convertido en un tema de amplio interés.
La discusión en torno a esta reforma ha abordado diversos aspectos, como la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, lo cual podría tener un impacto significativo en la vida de los trabajadores mexicanos y en la dinámica laboral del país. Asimismo, la reforma ha generado debates sobre los derechos laborales, la productividad y la competitividad en el mercado laboral mexicano.
La propuesta de modificación a la Ley Federal de Trabajo tiene como meta alterar el apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de México, específicamente en lo que respecta a los días de descanso y la reducción de la jornada laboral. En este contexto, se propone:
La decisión crucial, ya sea inmediata o gradual, se tomará el martes 21 de noviembre de 2023. Sin embargo, es esencial destacar que antes de esta fecha, el lunes 13 de noviembre, se llevará a cabo la última Mesa de Diálogo en la Cámara baja con el tema “Empleo, Jornada y Estándares de Producción en México”, comenzando a las 17:00 horas.
En la más reciente sesión de la Mesa de Diálogo, realizada el lunes 6 de noviembre, Mario López Roldán, director de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), subrayó ante los legisladores la importancia de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas, proporcionando argumentos sobre los beneficios que esta medida podría aportar al desarrollo económico y social del país.
En la actualidad, el dictamen ha pasado por la aprobación en comisiones, pero aún está pendiente la aprobación más significativa: la del Pleno de la Cámara de Diputados y Senadores. Para que sea efectivamente aprobado y entre en vigencia, se requiere el respaldo de dos terceras partes de los legisladores o debe someterse a discusión. En caso de realizar modificaciones, estas deben ser votadas y aprobadas. Si la propuesta es aprobada por ambas cámaras sin cambios, se remitirá al poder Ejecutivo y se publicará en el Diario Oficial de la Federación para su entrada en vigencia.
Para que la reforma laboral se haga efectiva, el proceso comienza con su aprobación en la Cámara de Diputados, un paso que ya se ha completado. A continuación, debe obtener la aprobación del Senado, que tiene la opción de realizar ajustes o devolverla a la cámara de origen. Finalmente, requiere la aprobación de al menos 17 estados de la República Mexicana para ser implementada.
Según las estadísticas más recientes de esta organización, las personas en México trabajan 2.226 horas al año, en contraste con el promedio anual de 1.752 horas para todos los países pertenecientes a la OCDE. En lo que respecta a los aspectos positivos y negativos de la jornada laboral de 40 horas, es esencial considerar lo siguiente:
Ventajas:
Desventajas:
¿Cómo podría impactar la reducción de la jornada laboral en México?
Según el abogado Eric Roel Pavón, la reducción de la jornada laboral en México podría afectar a las micros y pequeñas empresas ya que habría baja productividad y le costaría mucho dinero a los empleadores.
“El problema real es que han venido una serie de modificaciones a la ley que trae un costo muy importante para los patrones y eso implica baja productividad y gran costo, más aun para las micros y pequeñas empresas. A la larga estas se podrían pasar a la informalidad”, dijo el especialista.
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