Estamos a solo unas horas de celebrar San Valentín, el día del amor y la amistad, que tradicionalmente se festeja el 14 de febrero. Adolescentes, jóvenes y adultos aprovechan esta fecha para declararse a la personas que les gusta o lo que están en pareja planifican una salida a cenar. Sin embargo, muchas personas no tienen esas palabras idóneas para sorprender a su ser amado. Por ello, hemos decidido elaborar esta nota con las mejores frases, poemas y postales para dedicar en este día especial.
Aunque deberás tener un poco más de esfuerzo, siempre existen maneras sencillas para demostrar ese amor que tienes por esa persona. Debido a esto, las redes sociales siempre son un soporte para resolver estas interrogantes. Aparte de ciertas frases que uno encuentra en canciones románticas, las cuales te pueden inspirar durante el momento de pasión.
No obstante, en esta lista te presentaremos algunas frases sencillas y postales que puedes dedicar a esa persona indicada desde tu WhatsApp, con las cuales te podrían ayudar a fluir la conversación para que este 14 de febrero quede marcado en tu vida. Además, podrás encontrar algunos poemas para que puedas mandárselos textualmente o mediante una nota de voz con el tono que sea de tu agrado.
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras.
Por tus ojos verdes yo me perdería,
sirena de aquellas que Ulises, sagaz,
amaba y temía.
Por tus ojos verdes yo me perdería.
Por tus ojos verdes en lo que, fugaz,
brillar suele, a veces, la melancolía;
por tus ojos verdes tan llenos de paz,
misteriosos como la esperanza mía;
por tus ojos verdes, conjuro eficaz,
yo me salvaría.
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
Como si cada beso
Fuera de despedida,
Cloé mía, besémonos, amando.
Tal vez ya nos toque
En el hombro la mano que llama
A la barca que no viene sino vacía;
Y que en el mismo haz
Ata lo que fuimos mutuamente
Y la ajena suma universal de la vida.
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