En el español, un idioma rico y complejo, existen palabras que, aunque suenen de manera similar, su significado y uso pueden ser completamente diferentes. Este es el caso de “votar” y “botar”, dos verbos que, a pesar de compartir una pronunciación parecida, tienen definiciones y aplicaciones distintas. Según la Real Academia Española (RAE), estas palabras deben utilizarse en contextos específicos para mantener la claridad y precisión en la comunicación.
Para saber en qué momento usar cada una de ellas, Depor ha preparado este artículo con información sobre las diferencias entre ambas, forma correcta de escribir y significado de cada una, además se incluye tips para no equivocarse al utilizarlas.
Aunque “votar” y “botar” se pronuncian de manera muy similar, es crucial no confundir sus significados y usos. Reconocer la diferencia entre estos verbos es fundamental para evitar errores comunes que pueden llevar a malentendidos o alterar el sentido de una oración. El uso correcto de ambos demuestra no solo un buen dominio del idioma español, sino también un respeto por su riqueza y precisión.
De acuerdo con la RAE, ambas son correctas y la clave para diferenciarlas es saber en qué casos se utiliza cada una de ellas. A continuación, te daremos tres consejos para no equivocarte al escribir.
“Botar”: proviene del latín volutāre, que significa arrojar, lanzar o tirar algo. También puede referirse a desechar o expulsar algo o a alguien de un lugar. Además, en contextos náuticos se utiliza para describir el acto de hacer que una embarcación entre al agua por primera vez.
“Votar”: es un verbo que proviene del latín votāre que significa emitir un voto o dar su opinión en una elección mediante una votación. Se utiliza principalmente en contextos políticos, organizacionales y de cualquier otra índole donde se requiere tomar una decisión a través del sufragio o la elección directa.
La Real Academia Española (RAE) es una institución cultural de gran renombre y tradición, cuya principal misión es velar por el correcto uso y la conservación de la lengua española. Fundada el 3 de julio de 1713 por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona, esta entidad se ha erigido como la máxima autoridad en lo que respecta a la normativa lingüística del español, impactando significativamente en todos los países de habla hispana.
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