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Frank Rubio es un astronauta de origen latino que creció en El Salvador, cursó estudios en Colombia y posteriormente llegó a Estados Unidos, donde ingresó al Ejército para desempeñarse como paracaidista y piloto con miles de horas de vuelo acumuladas.
Gracias a su vasta experiencia, se convirtió en astronauta tras superar una serie de exigentes pruebas en las que derrotó a otros 18 mil aspirantes.
El 21 de septiembre de 202, Rubio viajó a la Estación Espacial Internacional (EEI) para estudiar la inflamabilidad de los materiales en microgravedad, la demostración de tecnología para pequeños satélites de reparación robótica y la captura de imágenes de la Tierra solicitadas por los estudiantes.
Sin embargo, se quedó atrapado y lo que debía ser una estancia de seis meses se extendió hasta seis meses más, señala la cadena DW.
El problema es que la nave que lleva y trae de vuelta a los astronautas tuvo un problema técnica de fuga en el sistema de refrigeración, aparentemente causada por basura espacial.
Cuando los rusos se disponían a enviar la nave Progress MS-21 para proceder con el rescate el pasado mes de febrero, también detectaron un problema en el sistema de refrigeración.
Así, se decidió enviar a la EEI la Soyuz MS-23, una nave que, el pasado 24 de febrero, despegó con media tonelada de carga, entre la que hay víveres, ropa y artículos para limpiar la estación.
De esta manera, se espera que Rubio, además de los astronautas rusos Serguei Prokopiev y Dmitri Petelin, puedan volver a la Tierra; no obstante, tendrán que esperar hasta septiembre para hacerlo.
Pese a su situación, el astronauta se muestra positivo y, en conversación con Univision, dijo que estaría feliz de volver a la Tierra “para estar con mi familia”.
Asimismo, habló sobre sus experimentos de cultivos hidropónicos y aeropónicos, con los que busca desarrollar un sistema de alimentación sustentable para futuros viajes a la Luna o Marte.
“Estos experimentos sirven para saber cómo crecen las plantas en un entorno espacial”, explicó.
Rubio, quien también es médico, domina el español y asegura sentirse orgulloso de representar a El Salvador, país en donde pasó su infancia y en el que nacieron sus progenitores.
“Pasé mis primeros seis años en El Salvador, mis primeras memorias son de El Salvador, y por eso para mí es un gran orgullo representar al pueblo salvadoreño”, agregó.
La Estación Espacial Internacional (ISS) es una pequeña ciudad científica flotando en el espacio y girando alrededor de la Tierra a 400 kilómetros por encima de nosotros. Europa, Japón, Rusia, EE.UU. y Canadá trabajan juntos en este proyecto.
La ISS es tan grande como un campo de fútbol: 100 metros de largo y 80 metros de ancho.
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