Con 56 años, Carlos Sainz es uno de los principales pilotos de rally en el mundo y el llamado a vencer en el Dakar 2019, por ser el vigente ganador. Aunque en esta edición, el español conducirá un Mini buggy, antes estuvo a bordo de un Peugeot, confía en que el nuevo coche le dé las mismas alegrías que el anterior.
Todo un reto que apasiona a Carlos Sainz, teniendo en cuenta que serán 10 etapas netamente en suelo peruano y con 70% dunas. El 'Matador' buscará ganar su tercer título en el Dakar 2019 y seguir agrandando su leyenda.
"Probamos el coche el año pasado en el Rally de Marruecos, tuvimos un problema mecánico, pero ya mejoramos algunos detalles. Ahora, es un vehículo de dos ruedas motrices, similar al Peugeot que usamos en el último Dakar. Espero que nos dé la misma satisfacción"
Sí, será un buen desafío. El Dakar pone al ser humano y las máquinas al límite. Serán dos semanas de una carrera dura y hay que disfrutarla solo pasa una vez al año.
Definitivamente, el equipo de Toyota (Nasser Al-Attiyah, Giniel de Villiers), mis compañeros de equipo Mini (Stéphane Peterhansel Cyril Despres) y por supuesto el Peugeot de Sebastien Loeb.
La sorpresa puede llegar en cualquier momento en este Dakar. De por sí, la dunas no son mi hábitat natural, pero es claro que tengo experiencia con la arena.
Realmente, cuando uno habla de etapas de dunas y de desierto cualquiera será complicada.
Para este Dakar, hemos venido más preparados, tengo un par de repuestos extras. Espero que esta vez la zapatilla me dé el mismo resultado.
Sí, para mi un Dakar ideal es con Perú, también con Chile y Argentina. No tendría nada que envidiar a ninguna carrera en el mundo si pasa por el desierto peruano, el de Atacama (Chile) y Fiambalá (Argentina).
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