Es claro que los fanáticos son la pieza fundamental en WWE. Su presencia es vital para el desarrollo de las peleas e historias y más en un WrestleMania, el mayor evento de la lucha libre. Sin embargo, por la pandemia de coronavirus, la trigésima sexta edición será a puertas cerradas desde el Perfomance Center de Orlando, evento que será transmitido el 4 y 5 de abril.
El hecho de tener que pelear sin público ha sido una decisión difícil de aceptar para los luchadores, pero otros intentan no pensar mucho en ello, como Bobby Lashley. En la previa de WrestleMania 36, el excampeón Intercontinental conversó con medios internacionales en una entrevista telefónica gestionada por WWE, y en la que Depor estuvo presente.
Lashley tocó varios puntos en la entrevista, desde su combate contra Aleister Black en WrestleMania 36 hasta la experiencia de trabajar con Donald Trump. Un recordatorio de lo que fue la rivalidad entre el actual presidente de los Estados Unidos y Vince McMahon en WrestleMania 23.
“En mi opinión, la importancia es enorme. Estamos intentando mostrar otras habilidades desde las que surgieron en la lucha libre. He intentado ponerlas en práctica desde mi regreso a WWE, creo que las MMA te proporcionan un gran trasfondo porque la gente sabe que puedes ganar un combate de verdad dentro de una jaula, entonces también puedes en WWE".
"Cuando me enteré que iba a ser a puerta cerrada, lo cuestioné bastante. Sin embargo, pensándolo bien me di cuenta que si salimos afuera a actuar o a luchar, da igual si no hay nadie o si hay cientos. En realidad, sí tenemos gente, los de producción, anunciadores y similares. Todos los miembros del equipo son profesionales y entienden que ahí fuera es el lugar para lucirse, desde anunciadores hasta el equipo de cámaras”.
“Hay mucha gente que quiere seguir saliendo y demostrar todo lo que tienen, porque es WrestleMania, y WrestleMania es como Año Nuevo para nosotros. Es una gran oportunidad para nosotros salir ahí fuera y brillar, creo que todos mis compañeros estarían de acuerdo conmigo. Quiero que tengan en cuenta que los combates que verán este fin de semana, tendrán la misma energía como si estuviera el público a lado.
“No me importan. Todo el mundo proviene de áreas distintas, algunos vienen de ahí y otros vienen de un grupo distinto. Me suelo enfocar mucho en el objetivo cuando necesito conseguir algo, y es lo que voy a hacer este fin de semana. Aleister Black creo que lo ha hecho fantástico, ha estado en la cima y creo que me ha estado esperando como competidor, pero sé que él no es como yo. Los dos tenemos caminos muy distintos, el mío es directamente a la cima y el suyo es intentar impedir que yo llegue allí”.
“Siempre genial. Mi relación con Paul comenzó en OVW (Ohio Valley Wrestling). Todos nuestros creativos tienen muchas ideas, pero Paul tiene la última palabra. No diría que es alguien cabezón, porque al fin y al cabo todos tenemos nuestra propia visión y es algo más complejo de lo que la gente puede llegar a imaginar, pero Paul y yo mantenemos una agradable relación, siempre ha sido muy bueno conmigo”.
Fue realmente increíble, porque no fue una de esas cosas donde él quiere ser el protagonista. Él vino y me dijo: “Mira, quiero hacer esto lo mejor posible, así que dime lo que puedo hacer”. Él no me dijo cómo hacer mi combate, él no le dijo a Vince cómo llevar WWE, él vino y dijo: “Esto es alucinante, dime qué podría hacer en mi parte para hacer esto lo mejor posible”. Cuando todo esto sucedió no entendí realmente la magnitud de ello. Nadie podría creer que Donald Trump iba a acabar siendo presidente (de Estados Unidos).
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