Victoria necesaria para el Real Madrid en un Bernabéu que no perdona. Los dirigidos por Arbeloa lograron distanciarse 2-0 ante el Real Oviedo en un encuentro marcado por la hostilidad del ambiente tras el fracaso en el derbi español. Aunque el juego se mostró errático por momentos, el gol tempranero de Gonzalo García dio el oxígeno necesario para que, a falta de 10 minutos, apareciera la calidad individual de Jude Bellingham. El volante británico, que entró bajo una lluvia de silbidos, resolvió con potencia una acción individual para asegurar tres puntos que devuelven la confianza al equipo antes de cerrar la temporada 2025/26.