Cuando parecía que República Checa iba a tener un partido cómodo después del gol tempranero de Michal Sadílek, la historia tomó un rumbo diferente. El conjunto europeo se dejó estar y le dio mucho terreno a Sudáfrica, permitiéndole adelantar sus líneas y acumular situaciones de peligro, especialmente en la etapa complementaria. Precisamente en dicho pasaje, casi sobre el final, los africanos consiguieron un penal clave tras una mano de Pavel Šulc. De esta manera, Teboho Mokoena no perdonó a los 83′ y decretó el 1-1 que no se movería más. Por intención e insistencia en los minutos finales, Sudáfrica mereció un poco más. Ahora ambas selecciones se quedaron con un punto y está en la cola del Grupo A, por lo que ahora necesitan ganar sí o sí en la última jornada para seguir con chances de pelear una posible clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Contenido GEC