Tras reanudarse el partido luego de la suspensión por las tormentas eléctricas, Francia regresó al campo más encendida que nunca y en apenas 12 minutos sentenció la goleada sobre Irak. El primer tanto llegó tras un grave error entre el arquero y la defensa iraquí, situación que fue aprovechada por Ousmane Dembélé, quien asistió a Kylian Mbappé para que marque el 2-0 parcial. Con ese gol, el delantero francés alcanzó los 16 tantos en la historia de los Mundiales e igualó el récord de Miroslav Klose. Poco después, una gran combinación entre Michael Olise y Dembélé terminó con la definición del atacante del PSG para decretar el 3-0 y ampliar la ventaja de los dirigidos por Didier Deschamps.
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