
Argentina cerró la fase de grupos del Mundial 2026 con puntaje perfecto tras derrotar 3-1 a Jordania, en un partido que resolvió sin sobresaltos y en el que Lionel Scaloni aprovechó para rotar el plantel. La Albiceleste no necesitó de Lionel Messi durante la primera hora de juego y construyó su victoria gracias a tres acciones de pelota parada. Con nueve puntos de nueve posibles, el vigente campeón del mundo llega fortalecido a los dieciseisavos de final, donde enfrentará a Cabo Verde en Miami.
El encuentro también sirvió para ampliar la base del equipo argentino. Scaloni dio minutos a varios futbolistas que debutaron en una Copa del Mundo, entre ellos Marcos Senesi, Giuliano Simeone y Nico Paz como titulares, mientras que Valentín Barco y José Manuel López ingresaron en el complemento. Además, Giovani Lo Celso y Lautaro Martínez aprovecharon la oportunidad para reencontrarse con el gol, algo especialmente importante para el delantero del Inter, que arrastraba una larga sequía en partidos oficiales.
Jordania, pese a la derrota, dejó una imagen competitiva y mostró destellos del buen fútbol que había exhibido previamente frente a Austria y Argelia. Sin embargo, dos errores defensivos en la primera mitad condicionaron el partido. Primero, una falta cerca del área permitió a Lo Celso abrir el marcador con un tiro libre, y más tarde una acción revisada por el VAR derivó en un penal convertido por Lautaro Martínez. Aun así, el conjunto asiático nunca renunció al ataque y encontró premio en el segundo tiempo con el descuento de Moussa Al Tamari.
La relajación defensiva argentina tras el descanso permitió el gol jordano y llevó a Scaloni a recurrir a Messi a la hora de juego. El capitán respondió como acostumbra: aprovechó una nueva infracción cerca del área y transformó un tiro libre en el 3-1 definitivo. Con su sexto gol en el Mundial, Messi amplió su ventaja en la carrera por la Bota de Oro y confirmó que sigue siendo la gran referencia de una Argentina que avanza con autoridad hacia la fase eliminatoria.







