
La selección de Paraguay volvió a quedar en el centro de la polémica durante su duelo frente a Turquía por la segunda jornada del Grupo D del Mundial 2026. Esta vez, el protagonista fue Miguel Almirón, quien recibió una tarjeta roja tras un inusual episodio que requirió la intervención del VAR.
La acción se produjo poco antes del descanso, cuando las cámaras captaron al experimentado atacante paraguayo cubriéndose la boca mientras se dirigía a un futbolista turco. Aunque inicialmente la jugada pasó desapercibida para el árbitro principal, desde la cabina del videoarbitraje solicitaron la revisión de la acción.
Tras observar las imágenes en el monitor, el juez decidió expulsar directamente al jugador de la Albirroja, dejando a Paraguay con diez hombres en un momento determinante del encuentro. La decisión generó sorpresa tanto en el campo como en las tribunas debido a la naturaleza de la sanción.
Las nuevas directrices arbitrales implementadas por la FIFA para el Mundial 2026 permiten al VAR intervenir en situaciones relacionadas con conductas ofensivas, insultantes o abusivas, incluso cuando estas no son advertidas por el árbitro en tiempo real.
El hecho recordó otras polémicas protagonizadas por Almirón en el presente torneo. En el debut ante Estados Unidos, el paraguayo ya había sido sancionado tras una inédita revisión del VAR por simulación, en una de las primeras aplicaciones del nuevo protocolo arbitral.
La expulsión condicionó el planteamiento del técnico Gustavo Alfaro, ya que Paraguay debió reorganizar sus líneas para afrontar todo el segundo tiempo con un hombre menos frente a una selección turca necesitada de puntos para seguir con vida en el certamen.







