Cuando el reloj marcaba el minuto 85 y el partido parecía sentenciado, Argentina regaló una de las mejores jugadas colectivas de la noche. Todo nació en los pies de Lionel Messi, quien condujo con tranquilidad y encontró espacios para activar el ataque albiceleste. La acción continuó con Rodrigo De Paul, que leyó perfectamente el movimiento de sus compañeros y filtró una asistencia precisa hacia Thiago Almada. El volante ofensivo no desaprovechó la oportunidad y definió con categoría para decretar el 3-0 definitivo frente a Islandia. El tanto fue el reflejo del buen funcionamiento colectivo del equipo argentino, que mostró contundencia y jerarquía en los momentos clave del encuentro. Almada, una de las alternativas de recambio, respondió con un gol que confirmó el dominio de la ‘Albiceleste’. Con esta anotación, Argentina cerró una actuación sólida y dejó claro que cuenta con variantes de calidad para afrontar los desafíos que vienen como es repetir el título en el Mundial 2026.


