
Cada fin de semana de Liga 1 se repite la escena: el partido en la tele, el celular en la mano y una casa de apuestas abierta en la pantalla. Lo que casi nadie hace es detenerse un minuto a mirar quién está detrás de esa plataforma. Revisé el marco legal peruano y las cifras de fiscalización de este año, y mi conclusión es simple: en el Perú esa pregunta ya tiene respuesta oficial, pero hay que ir a buscarla.
Un mercado que dejó de ser terreno libre
La Ley 31557 regula los juegos y las apuestas deportivas a distancia y define al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo como la autoridad que autoriza, fiscaliza y sanciona esta actividad. Según el reporte de Focus Gaming News sobre las autorizaciones otorgadas por Mincetur, en octubre de 2024 ya había 67 marcas autorizadas, correspondientes a 64 empresas. La cifra es de hace dos años y puede haber cambiado, por lo que el listado vigente se consulta directamente en los registros del ministerio.
La misma nota recuerda tres reglas útiles para el usuario: solo pueden apostar personas mayores de edad, los pagos no pueden hacerse con criptomonedas y las empresas autorizadas tributan un impuesto del 12% sobre sus ingresos. Es decir, una plataforma formal tiene obligaciones concretas frente al Estado, algo que una página sin autorización no tiene.
Lo que muestra la fiscalización de 2026
El control también se ve en las cifras recientes. Según una nota de SiGMA del 6 de octubre de 2026, Mincetur bloqueó el 2 de octubre 50 plataformas que ofrecían servicios a usuarios peruanos sin autorización, con lo que el total de bloqueos del año llegó a 86. La nota añade que la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas maneja una base de cerca de 2.000 dominios señalados como no autorizados.
Hay que leer esos números con cuidado: provienen de lo informado por el propio ministerio a través de un medio especializado, y no los he contrastado con un comunicado oficial. Pero la lectura práctica es clara. Si una plataforma sin permiso puede ser bloqueada de un día para otro, quien tiene dinero depositado en ella queda en una posición incómoda.
La Liga 1 como excusa para informarse
El torneo local concentra buena parte de la atención de los apostadores peruanos, y Depor ya reunió qué debes saber para apostar online en la Liga 1, con información sobre el torneo y sus mercados. Esa información deportiva es la mitad del trabajo. La otra mitad es decidir desde qué plataforma se apuesta, y ahí no hay corazonada que valga: se verifica o no se verifica.
Cómo revisar una casa de apuestas concreta
Cuando el lector ya tiene una marca en mente, lo recomendable es leer información antes de registrarse. Un punto de partida puede ser esta página con datos sobre el código promocional Betano en Perú, siempre como referencia informativa y no como garantía. Lo que corresponde después es comprobar la autorización de la empresa titular en los registros de Mincetur y leer los términos de uso completos. Ningún comparador reemplaza esa verificación.
Mi lista de revisión es corta:
● Buscar a la empresa titular en los registros oficiales de Mincetur, en lugar de fiarse de lo que diga el sitio sobre sí mismo.
● Comprobar que el dominio visitado es el de la plataforma autorizada y no una copia que llegó por redes sociales o mensajería.
● Confirmar que la publicidad incluye la advertencia sobre ludopatía y la restricción a mayores de 18 años.
● Leer las condiciones de verificación de identidad, los plazos y los requisitos para retirar fondos.
● Descargar la aplicación solo desde tiendas oficiales.
Pagos, datos y expectativas
Las billeteras digitales y las transferencias facilitan depositar en segundos, y justamente por eso conviene frenar antes de hacerlo. Lo sensato es pagar con medios a nombre propio, guardar los comprobantes y desconfiar de cualquier pedido de depósito por canales informales o con criptomonedas. Una casa autorizada tampoco debería sorprender con condiciones que no estaban a la vista antes de registrarse.
Si la plataforma se usa desde el celular, vale la pena revisar quién figura como desarrollador de la aplicación y qué permisos pide al instalarse. Una app de apuestas necesita conexión a internet y, como mucho, notificaciones; si además solicita acceso a contactos o mensajes, es una señal para desinstalarla. Mantener el sistema actualizado y usar contraseñas distintas para cada servicio completa una protección básica que no cuesta nada.
También hay que cuidar los datos: abrir una cuenta implica entregar documento de identidad y datos de pago. Cuanto más sensible es la información, más importante es saber con precisión quién la recibe.
Juego responsable
Este contenido está dirigido solo a mayores de 18 años. Los juegos y apuestas deportivas a distancia realizados en exceso pueden causar ludopatía. Apostar no es una fuente de ingresos: conviene fijar de antemano un límite de dinero y de tiempo, no perseguir pérdidas y no usar fondos destinados a gastos esenciales. Si apostar dejó de ser un pasatiempo, busque orientación en un servicio de salud mental o con un profesional de confianza.






