Falta de tensión competitiva en el inicio y castigo inmediato a la última línea de Cienciano en Brasil. Botafogo rompió el cero en el Estadio Nilton Santos explotando la viveza en la reanudación del juego. Montoro apuró el cobro de una infracción y metió un pase largo y profundo a espaldas de los centrales cusqueños, quienes quedaron totalmente descolocados y sin referencia de marca. Danilo Pereira atacó el balón con ventaja, le ganó el duelo en el achique a un dubitativo Ítalo Espinoza y empujó el esférico con total tranquilidad para inaugurar la cuenta en esta llave de octavos de la Copa Sudamericana.