Alianza Lima encontró petróleo en el balón detenido y golpeó en un momento clave de la etapa inicial frente a Cusco FC en el Inca Garcilaso de la Vega. Cuando el reloj marcaba los 37 minutos y el trámite insinuaba marcharse al descanso en tablas, un tiro de esquina llovido al área chica encontró la arremetida y la férrea presión aérea de Mateo Antoni; en su intento por despejar o atenazar la pelota, el guardameta local Pedro Díaz se desorientó en la disputa, calculó mal el manotazo y terminó empujando el esférico dentro de su propia portería. Una acción fortuita e inesperada que dejó en silencio a las tribunas cusqueñas y desató la euforia total en la banca blanquiazul para firmar el 1-0 transitorio.