Robo de credenciales: la amenaza que permite intrusiones difíciles de detectar en las empresas
Robo de credenciales: la amenaza que permite intrusiones difíciles de detectar en las empresas

El robo de credenciales se ha convertido en uno de los principales riesgos para la seguridad de las empresas. Esta modalidad permite que los atacantes ingresen con cuentas legítimas y realicen acciones que pueden confundirse con la actividad habitual de usuarios autorizados, dificultando su detección.

Al respecto, Leonel Navarro, vicepresidente global de Ciberseguridad de Softtek, advierte que las empresas necesitan verificar la identidad durante toda la sesión y no solo al momento de iniciar sesión.

“Un inicio de sesión correcto no demuestra que quien actúa sea quien debe actuar. Si la verificación termina en el login, la empresa deja de ver lo más importante: qué hace esa identidad después”, afirma.

La magnitud del problema se refleja en cifras de Flashpoint recogidas en el informe Cybersecurity Reinvented, de Softtek. Durante el primer semestre de 2025, se registraron 1.800 millones de credenciales robadas de 5,8 millones de dispositivos, asociadas a equipos infectados con programas maliciosos capaces de extraer contraseñas y sesiones almacenadas.

La tendencia también se refleja en el Verizon Data Breach Investigations Report 2025. Según este informe, las credenciales robadas fueron el vector de acceso inicial presente en el 22 % de las brechas analizadas y participaron en el 88 % de los ataques básicos a aplicaciones web.

En ese contexto, Leonel Navarro indica que, una vez que los atacantes obtienen acceso a una cuenta legítima, pueden aprovechar sus permisos para desplazarse entre sistemas, consultar información y ampliar progresivamente el alcance de la intrusión. El riesgo aumenta cuando esas acciones se confunden con el comportamiento habitual de un usuario autorizado y, por tanto, resultan más difíciles de detectar.

Verificar la identidad más allá del inicio de sesión

Una credencial válida ya no puede asumirse como garantía de una identidad confiable y puede convertirse en la puerta de entrada para una intrusión. Verificar continuamente el comportamiento, ajustar privilegios y responder ante señales de riesgo permite reducir las posibilidades de que un acceso comprometido escale hacia otros sistemas o información crítica.

Este enfoque, conocido como confianza cero (Zero Trust), permite establecer diferentes niveles de respuesta ante posibles amenazas, desde restringir permisos hasta bloquear accesos o aislar una sesión. La aplicación de estas medidas puede automatizarse según las condiciones detectadas.

Para Softtek, este cambio implica evolucionar de un modelo centrado en la autenticación inicial hacia uno de confianza continua, capaz de adaptarse al nivel de riesgo de cada interacción. Así, proteger la identidad deja de ser únicamente una medida de control de acceso para convertirse en un componente clave de la resiliencia y continuidad del negocio.

“Las credenciales robadas convierten la confianza en una vulnerabilidad: permiten que un atacante opere con la apariencia y los permisos de un usuario autorizado. La capacidad de identificar una anomalía y actuar antes de que ese acceso se extienda es fundamental para contener el impacto. Una identidad comprometida puede ser el punto de entrada; lo crítico es impedir que se convierta en una intrusión de mayor alcance”, concluye el experto.

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