Ad portas del inicio del año escolar, uno de los desafíos más frecuentes al iniciar clases es la adaptación de los alumnos debido a que no es un proceso inmediato y requiere construir un entorno de confianza antes de avanzar contenidos, señaló Innova Teaching School.
La coordinadora de Educación Inicial de Innova Teaching School, Rosario Sotelo, sostuvo que las primeras semanas del año escolar son determinantes para mejorar la experiencia del alumno. En ese sentido, priorizar el vínculo y la evaluación diagnóstica puede marcar el ritmo del aprendizaje.
“La adaptación no ocurre de manera inmediata. Los estudiantes llegan con experiencias, emociones y ritmos distintos, lo que debe ser considerado antes de planificar el avance académico”, detalló Sotelo.
En ese sentido, la especialista subrayó que la evaluación diagnóstica resulta clave, lo que significa enfocarnos en cómo se desenvuelven los estudiantes e interactúan entre ellos, y en cómo resuelven situaciones cotidianas y significativas para ellos.
“Otro aspecto a evaluar es la sobreexposición a pantallas y estímulos digitales con los que cada vez conviven más los estudiantes, pues ello impacta en su atención, concentración, motivación, así como en el desarrollo de recursos para relacionarse e interactuar con otros”, precisó.
Así, la experta propone cinco acciones concretas para favorecer una mejor adaptación escolar:
“Empezar con calma no significa perder tiempo, sino sentar bases sólidas. Cuando hay confianza y claridad sobre el punto de partida, el aprendizaje fluye con mayor naturalidad durante todo el año”, concluyó.
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