Aprovechamos los fines de semana para romper con la rutina y salir a dar una vuelta en el auto junto con los niños. Desafortunadamente, ellos son lso más propensos a marearse cuando van el vehículo, por lo que es aconsejable tomar unas precauciones previas para evitar la aparición de náuseas y vómitos. Para evitar que estos desajustes aparezcan durante el viaje conviene seguir unos consejos de fácil aplicación para que el mareo no haga acto de presencia.
El estilo de conducción influye en la estabilidad de los pasajeros. Por lo tanto, debe conducir con suavidad, evitar aceleraciones o frenadas bruscas. De esta manera sortearemos transmitir movimientos a los pasajeros que no detecta el cerebro y que provoca el desequilibrio que se traduce en mareo.
Si viajamos con un solo niño, el mejor lugar para evitar mareos es el asiento central en la fila de atrás. Mirar hacia adelante es una buena medicina para el mareo, desde esta posición puede ver el paisaje más claramente.
A la primera señal de mareo, debe bajar la ventana para permitir que entre aire fresco en su cara y decirle que cierre los ojos y se relaje. Si descubrimos que no se puede recuperar, es mejor detenerse, bajarse del auto unos minutos y beber un poco de agua. El contacto con el exterior lo ayudará.
No hace falta decir que deben evitarse las comidas pesadas antes de comenzar un viaje, de lo contrario, el conductor puede sentirse somnoliento y mareado al resto de la tripulación. La mejor manera es comer una comida menos suntuosa y tratar de hacerlo pausado. Viajar con el estómago vacío o beber solo líquidos (agua, leche...) también es contraproducente, ya que es más probable que maree a las personas.
Durante el viaje beba agua para evitar mareos. Esto también evitará que suframos fatiga. Cada dos horas, puede parar y estirar las piernas.
Aunque se recomienda mirar hacia adelante para evitar mareos, es incorrecto mirar la pantalla de un teléfono celular o tablet. Si lo hace, aumentará el riesgo de mareos, porque el cerebro pensará que está de pie y no se coordinará con sus oídos, que sí detecta el movimiento. La solución es distraer al niño con canciones o juegos, aunque debes evitar que mire tus ojos para no fijar la mirada en un punto concreto.
Recuerda que una higiene adecuada no solo beneficia a la piel, sino que también es la herramienta básica para evitar el contagio por coronavirus. Por ese motivo, el lavado de manos es clave, sobre todo antes y después de ingerir algún alimento; incluso, antes de llevar las manos a la cara.
Para ello hay que dispensar una cantidad de jabón o solución adecuada en las manos, frotar las palmas, dorso, pliegues entre dedos y puntas de los mismos. Enjuagamos, secamos con una toalla limpia y con un papel cerramos el caño. El proceso debe durar aproximadamente 20 segundos.
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