“El resurgir de Perú”: ‘Día de Franco’ la columna de Franco Lostaunau

La Selección Peruana tiene una segunda oportunidad en esta Copa América. Una vez más volvimos a ser socios de una clasificación con Colombia.

Selección Peruana

La selección peruana conocerá este lunes a su rival de cuartos de la Copa América. (Foto: Daniel Apuy/GEC)

La Selección Peruana continuó sus entrenamientos de cara a cuartos. (Foto: GEC)

La vida nos dio una segunda oportunidad. Ya está en nosotros saber aprovecharla. Colombia le ganó a Paraguay y nos metió a la siguiente fase sin tanto sufrimiento. Una vez más volvimos a ser socios de clasificación, como aquellos últimos minutos del 10 de octubre de 2017 en el Estadio Nacional. Mención aparte para David Ospina que la tocó.

Ciertamente es una alegría clasificar a la siguiente ronda, pero esto no nos puede nublar de la realidad. Perú jugó su peor partido desde que es dirigido por Ricardo Gareca y las dudas sobre el funcionamiento post Mundial pasaron a ser certezas. A pesar de que el técnico de la selección afirmó que el 5 a 0 frente a Brasil sólo se trató de un traspié, es evidente que el equipo ha sufrido un bajón. Aceptémoslo, ya no somos el país que se mantuvo invicto quince partidos antes de Rusia, ahora ya no nos sentimos invencibles. De hecho, post mundial hemos jugado trece compromisos y hemos perdido siete. En cuanto al juego, lo más importante que teníamos era la solidez defensiva, hoy nos llegan y nos hace daño. En ofensiva ya no contamos con el dinamismo para generar situaciones de gol ni con la efectividad que nos salvaba en los partidos duros. Ojo, el equipo no se divide en dos, ambas tareas corresponden a todo el conjunto y este conjunto hoy se ve dañado. Sin embargo, ahora Gareca tiene una semana para trabajar con el equipo y para tomar el partido de Brasil como un punto de quiebre. Deberán aceptarlo como un duro golpe, pero hacia el lado del crecimiento. Si el DT canaliza la durísima derrota ante Brasil, en corregir todos los errores mostrados, terminará siendo hasta provechosa la goleada

Esta selección, con matices, es la misma que nos clasificó al Mundial. Está demostrado que tiene potencial, pero deberá resurgir como equipo y hasta en sus individualidades para volver a competir. Por ejemplo, Pedro Gallese tendrá que rebrotar su mejor fútbol. No está salvando el arco peruano ni el de su club. En estos momentos debe estar atravesando su mayor reto deportivo, ya que por primera vez está siendo muy discutido. Tapia y Yotún ya no son el equilibrio perfecto. Antes ellos naturalmente marcaban el cuándo y el cómo del equipo, ahora se ve poco bloque y poca fluidez. Carrillo es el futbolista con mayor capacidad de desequilibrio que tenemos y no juega. Antes que él está Polo, hasta haciendo un mal partido, como ante Brasil, no es opción de cambio. ¿Qué pasa con Carrillo? Por otro lado, los tres volantes ofensivos ya no intercambian posiciones y se han vuelto más referenciables. Esto les quita sorpresa y obviamente alternativas de pase para la posesión.

Todo esto es una humilde opinión de alguien que espera que este paso atrás que dimos en San Pablo sólo sea para tomar impulso, y que el sábado en Salvador de Bahía volvamos a ver esa selección que alguna vez supimos ser. Claro que se puede.

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