Impacto instantáneo desde el banquillo y asociación en tres cuartos para dinamizar el ataque de la Selección Argentina. El ingreso de Nicolás Paz refrescó el carril interior frente al repliegue bajo de Benín, ofreciendo una alternativa asociativa inmediata para Lionel Messi; a los dos minutos de su entrada, el zurdo de 21 años recibió entre líneas, se perfiló con rapidez para abrir el ángulo de tiro y sacó un remate con rosca al segundo palo que venció la estirada de Dandjinou. Un gol que no solo amplió la ventaja, sino que consolida al mediapunta como el eslabón principal de gestación en la transición ofensiva albiceleste.