Cuando parecía que el Brest lo tenía todo controlado, el peso ofensivo del Real Madrid hizo lo suyo y el panorama cambió en un abrir y cerrar de ojos en este importante cruce por la Champions League. Corría el minuto 27 y todos los ojos se posaron en Rodrygo, pues no dudó en tomar la lanza al recibir el balón de Luka Modrić. El brasileño desbordó por le flanco izquierdo, enganchó hacia adentro para amagar a sus marcadores y cuando halló el espacio justo, sacó un derechazo cruzado que fue imposible de atajar para el portero Marco Bizot. A pesar de este 1-0 parcial, los de Carlo Ancelotti necesitan más goles para tentar clasificar a la siguiente ronda dentro de los ocho mejores de la Fase de Liga.