La incertidumbre se ha instalado en los pasillos del Santiago Bernabéu tras una serie de resultados que han puesto en duda la continuidad de Carlo Ancelotti como técnico del Real Madrid. Aunque la reciente victoria ante Osasuna brindó algo de respiro, las derrotas previas ante el FC Barcelona en el Clásico y el Milan en la Champions League encendieron todas las alarmas en la Casa Blanca. Según informa Relevo, el club no solo ha evaluado alternativas a largo plazo, sino que ha activado un plan de emergencia: recurrir a Santiago Solari como técnico interino si el italiano no logra revertir la situación. Este movimiento no sería desconocido para el argentino, quien ya vivió una etapa breve pero intensa al frente del equipo en la temporada 2018-2019.
La sombra de la inestabilidad
La presión sobre Ancelotti alcanzó su punto más alto tras la derrota frente al Milan en la fase de grupos de la Champions League. El equipo no solo cayó en lo futbolístico, sino también en su confianza, exponiendo grietas que habían sido maquilladas en semanas anteriores.
Los rumores sobre una posible marcha del técnico italiano aumentaron, y los directivos no dudaron en tomar precauciones. El nombre de Solari surgió como una solución inmediata ante un escenario de crisis, una muestra de que el club tiene en su organigrama a figuras listas para dar el paso al frente si es necesario.
El calendario no ayuda. De los próximos siete partidos, seis serán fuera de casa, con visitas a estadios tan complicados como San Mamés (Athletic Club) y Anfield (Liverpool). Cualquier traspié en estas plazas podría ser el golpe definitivo para la continuidad de Ancelotti, especialmente en un club donde la paciencia es limitada.
El regreso de Solari: ¿una solución temporal?
Santiago Solari, actual director de fútbol del Real Madrid, no es ajeno a los retos que implica asumir el mando del primer equipo. En octubre de 2018, tomó las riendas tras la destitución de Julen Lopetegui en una temporada turbulenta. Durante su breve mandato, logró 22 victorias en 32 partidos, un rendimiento aceptable, aunque insuficiente para satisfacer las expectativas de un club que exige títulos cada temporada.
A pesar de su salida en marzo de 2019, luego de caer estrepitosamente ante el Ajax en la Champions League, su gestión dejó un buen sabor de boca en ciertos aspectos, especialmente en el desarrollo de jóvenes talentos como Vinícius Júnior, quien dio sus primeros pasos importantes bajo la dirección del argentino.
Ahora, Solari se encuentra en una posición diferente. Su rol como director de fútbol lo mantiene cercano al primer equipo, pero desde un ángulo estratégico más que táctico. Sin embargo, su conocimiento del club, su conexión con los jugadores y su experiencia previa lo convierten en una opción confiable para estabilizar al equipo si Ancelotti deja el cargo.
Un camino lleno de obstáculos
El desafío que enfrenta el Real Madrid en las próximas semanas no es menor. Las salidas a estadios hostiles como San Mamés, donde el Athletic Club siempre es un rival complicado, y Anfield, la casa del Liverpool, representan pruebas de fuego para Ancelotti. Además, la exigencia de resultados no se limita a lo inmediato; el club también debe mantener su competitividad en la liga y asegurar su clasificación en la Champions League, donde el margen de error es mínimo.
Para Solari, asumir el mando en este contexto significaría lidiar con un calendario implacable y un vestuario bajo presión. Sin embargo, su perfil de hombre de la casa y su habilidad para generar calma en momentos difíciles podrían ser exactamente lo que el club necesita para evitar una crisis mayor.
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