Cuando todo apuntaba a una eliminación inesperada, Argentina volvió a demostrar por qué es una de las selecciones más competitivas del planeta. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni remontó un 0-2 frente a Egipto y terminó imponiéndose por 3-2 gracias a una reacción espectacular en los minutos finales. Cristian Romero inició la remontada, Lionel Messi igualó el marcador y Enzo Fernández desató la euforia con un cabezazo agónico que selló el boleto a los cuartos de final. La Albiceleste volvió a sacar adelante un partido límite y continúa firme en la defensa de su corona mundial.
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