Brasil llega como uno de los grandes candidatos al título, pero antes de pensar en los cuartos de final deberá superar un obstáculo que nunca ha podido derribar. Este domingo, desde las 3:00 p.m. (hora peruana), la ‘Canarinha’ enfrentará a Noruega en el MetLife Stadium de Nueva York con la misión de acabar con una racha negativa que ya se extiende por casi cuatro décadas.
Aunque el peso de la historia en los Mundiales coloca a Brasil como favorito, las estadísticas entre ambos seleccionados cuentan una historia completamente distinta. Cada vez que brasileños y noruegos se cruzaron en una cancha, el conjunto europeo logró salir bien parado. En cuatro enfrentamientos disputados, los escandinavos suman dos victorias y dos empates, un registro que buscarán defender en este nuevo capítulo.
El primer choque entre ambos se disputó el 27 de julio de 1988 en Oslo. Brasil, que atravesaba un proceso de renovación tras el Mundial de México 1986, visitó el Ullevaal Stadion para un amistoso internacional. Aquel equipo ya contaba con nombres que más adelante serían campeones del mundo, como Cláudio Taffarel, Jorginho y Romário.
Noruega sorprendió al abrir el marcador por intermedio de Jan Åge Fjørtoft apenas iniciada la segunda mitad. Cuando parecía que los locales se quedarían con el triunfo, Edmar apareció a nueve minutos del final para decretar el 1-1 y evitar la derrota brasileña.
Nueve años después, el mismo escenario volvió a ser testigo de una actuación inolvidable para los noruegos. El 29 de mayo de 1997, Brasil llegó como campeón del mundo y con un plantel repleto de figuras dirigidas por Mário Zagallo. Cafú, Roberto Carlos, Dunga, Romário y Ronaldo encabezaban una selección que era considerada la mejor del planeta.
Sin embargo, Noruega dio un verdadero golpe sobre la mesa. Petter Rudi abrió la cuenta y Tore André Flo amplió rápidamente la diferencia. Djalminha descontó para Brasil, pero antes del descanso Flo volvió a aparecer para ampliar la ventaja. En el complemento, Romário alimentó la ilusión de una remontada, aunque Egil Østenstad sentenció el 4-2 definitivo. En aquella selección noruega fue titular Alf-Inge Haaland, padre del actual delantero Erling Haaland.
El antecedente más recordado llegó apenas un año después, en la fase de grupos del Mundial de Francia 1998. Brasil ya había asegurado su clasificación a los octavos de final y parecía encaminado a cerrar la primera ronda con puntaje perfecto cuando Bebeto marcó a falta de doce minutos para el final.
Pero Noruega volvió a demostrar que sabía cómo complicar a la ‘Canarinha’. Tore André Flo igualó el encuentro y, poco después, Kjetil Rekdal convirtió un penal para sellar el histórico 2-1. Gracias a esa victoria, los europeos avanzaron a los octavos de final y firmaron una de las páginas más importantes de su historia mundialista.
El cuarto y último enfrentamiento tuvo lugar el 16 de agosto de 2006, nuevamente en Oslo. Ese partido marcó el debut de Dunga como entrenador de Brasil tras la decepcionante eliminación en Alemania 2006. El equipo mezclaba referentes campeones del mundo como Lúcio, Edmílson y Gilberto Silva con jóvenes que empezaban a asumir protagonismo, entre ellos Robinho.
Noruega, dirigida por Åge Hareide, también contaba con futbolistas de renombre internacional como Ole Gunnar Solskjær y John Carew. Los locales se adelantaron gracias a Morten Pedersen, mientras que Daniel Carvalho rescató el empate para Brasil en la recta final del compromiso.
Han pasado veinte años desde aquel último duelo y el historial sigue sin registrar una victoria brasileña. Ahora, con el pase a los cuartos de final del Mundial 2026 en juego, la ‘Canarinha’ buscará acabar con una de las pocas cuentas pendientes que mantiene frente a una selección europea. Del otro lado estará Noruega, decidida a prolongar una paternidad que ha sabido construir durante 38 años.
Contenido GEC