La selección de Ecuador afrontará este martes uno de los partidos más importantes de su historia reciente cuando se mida ante México por los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El equipo dirigido por Sebastián Beccacece intentará mantener el impulso que consiguió tras derrotar 2-1 a Alemania y avanzar a la fase eliminatoria como tercero del Grupo E.
La victoria frente a los alemanes elevó la confianza del plantel ecuatoriano, que ahora buscará romper los pronósticos frente a una selección mexicana que jugará con el respaldo de su público en el estadio Azteca. Beccacece destacó tras la clasificación que “la historia está hecha para cambiarla”, una frase que refleja la ambición de su equipo.
Uno de los principales argumentos de Ecuador será el conocimiento que varios de sus futbolistas tienen del fútbol mexicano. Jackson Porozo, Pedro Vite y Enner Valencia militan en clubes de la Liga MX, por lo que conocen el entorno y el estilo de juego del rival.
Porozo, actual defensor de Tijuana, disputará su segundo Mundial a pesar de tener un recorrido corto con la selección absoluta. En ese club comparte vestuario con Gilberto Mora, considerado una de las grandes promesas del fútbol mexicano.
Por su parte, Pedro Vite llega en un gran momento tras haber sido subcampeón del Clausura 2026 con Pumas. Ante Alemania fue una de las figuras del encuentro gracias a su despliegue en defensa y su aporte en ataque, además de registrar una asistencia.
Enner Valencia también será una de las cartas ofensivas de la ‘Tri’. El delantero de Pachuca, máximo goleador histórico de Ecuador, aún no ha podido convertir en el torneo, pero su experiencia será clave en un compromiso de alta exigencia.
Además de los jugadores que actúan en México, Ecuador cuenta con una importante base de futbolistas que compiten en Europa. Willian Pacho, del Paris Saint-Germain, Piero Hincapié, del Arsenal, y Pervis Estupiñán, del AC Milan, lideran una generación que combina juventud con experiencia en la élite del fútbol mundial.
México, por su parte, llega como uno de los equipos más sólidos del campeonato. El conjunto dirigido por Javier Aguirre ganó sus tres partidos de la fase de grupos sin recibir goles y acumula una racha de 11 encuentros consecutivos sin perder en este 2026, lo que lo convierte en un rival de máxima dificultad.
La selección ecuatoriana también tendrá que afrontar el desafío de jugar a más de 2.200 metros de altitud en la Ciudad de México. Si logra imponerse en el estadio Azteca, no solo firmará otro resultado histórico, sino que alcanzará por primera vez el quinto partido de una Copa del Mundo y seguirá alimentando el sueño de hacer historia en el Mundial 2026.
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