Alemania reaccionó a tiempo en la etapa complementaria y encontró el oxígeno que tanto necesitaba frente a Paraguay en los 16vos de final del Mundial. Tras marcharse al descanso en desventaja, el conjunto de Julian Nagelsmann adelantó líneas y firmó el 1-1 definitivo al minuto 54 gracias a una brillante sociedad de su ofensiva. Florian Wirtz tomó el esférico por la banda izquierda y sacó un centro preciso al corazón del área grande; allí apareció Kai Havertz, quien ganando la posición por las alturas metió un testarazo incómodo pero sumamente efectivo. El frentazo cambió por completo la trayectoria del balón y dejó sin opciones al guardameta guaraní, desatando la euforia en el banquillo germano.
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