España le da un auténtico concierto de fútbol a Francia y pone un pie en la gran final del Mundial 2026. Los ‘galos’ no encuentran respuestas ante la velocidad y precisión de la ‘Furia Roja’, que asestó un golpe letal para decretar el 2-0 provisional. La obra de arte nació de la propia inventiva de Pedro Porro, quien proyectándose al ataque construyó una pared limpia y milimétrica con Dani Olmo. El volante leyó el espacio a la perfección y le devolvió el balón con una asistencia quirúrgica; con una determinación feroz, el lateral derecho del Tottenham pisó el área grande y sacó un zapatazo potente e inapelable que batió por completo al portero francés, consolidando la superioridad ibérica en esta semifinal decisiva.
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