
La Copa Mundial de la FIFA 2026 quedará en la historia como la edición de los récords. La ampliación del torneo de 32 a 48 selecciones permitió disputar, por primera vez, 104 partidos en 39 días, dejando atrás los 64 encuentros que se jugaron de manera ininterrumpida desde Francia 1998 hasta Qatar 2022 y regalando una semana adicional de competencia para los aficionados.
El certamen también se convirtió en el más goleador de la historia moderna al registrar 308 anotaciones, con un promedio de 2.96 goles por partido, por encima de los 2.68 tantos por encuentro de la edición anterior. Uno de los grandes protagonistas fue Kylian Mbappé, autor de 10 goles, con los que se convirtió en el cuarto futbolista en alcanzar las dos cifras en una misma Copa del Mundo, junto a Just Fontaine (13 en 1958), Sándor Kocsis (11 en 1954) y Gerd Müller (10 en 1970).
El poder ofensivo del torneo también quedó reflejado en que seis futbolistas anotaron seis o más goles: Mbappé, Lionel Messi, Erling Haaland, Jude Bellingham, Ousmane Dembélé y Harry Kane. Se trata de una cifra excepcional, ya que cualquiera de ellos habría conquistado la Bota de Oro en 10 de las últimas 13 ediciones del Mundial, de acuerdo con las estadísticas recopiladas por Betsson.
Otro de los hitos que dejó la Copa fue el protagonismo de Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Guillermo Ochoa, quienes se convirtieron en los primeros futbolistas en disputar seis Copas del Mundo consecutivas. En el caso del portugués, además, amplió su legado al convertirse en el primer jugador en marcar al menos un gol en cada una de esas seis participaciones mundialistas.
La carrera goleadora de Messi y Mbappé también reescribió los libros de historia. Ambos superaron el récord de 16 goles mundialistas establecido por Miroslav Klose en 2014. El argentino cerró su trayectoria con 21 anotaciones, mientras que el delantero francés alcanzó las 22, estableciendo una nueva marca que, por su edad, aún podría seguir ampliando en futuras ediciones.
España conquistó el mundo
Más allá de los récords individuales, el gran protagonista colectivo fue España. El equipo dirigido por Luis de la Fuente firmó una campaña casi perfecta, con 14 goles a favor y apenas uno en contra durante todo el campeonato. En su camino hacia el título dejó en el camino a Portugal, Bélgica, Francia y Argentina, cuatro selecciones ubicadas entre las diez mejores del ranking FIFA, además de superar a Uruguay en la fase de grupos, completando uno de los recorridos más exigentes de un campeón mundial.
La consagración también permitió que La Roja alcanzara un nuevo registro histórico: 38 partidos internacionales consecutivos sin conocer la derrota, superando la marca que ostentaba Italia y estableciendo el mayor invicto registrado por una selección nacional, según estadísticas de Betsson.
A nivel individual, Luis de la Fuente, con 65 años, se convirtió en el entrenador de mayor edad en conquistar una Copa del Mundo, superando el registro del también español Vicente del Bosque, quien levantó el trofeo en Sudáfrica 2010 con 59 años.
Con una plantilla cuyo promedio de edad fue de apenas 26.1 años, España no solo conquistó Norteamérica 2026, sino que también se perfila como una de las principales candidatas para defender el título en el Mundial de 2030, torneo que, además, tendrá al país ibérico como una de sus sedes.






