Este viernes, en la conferencia de prensa en la que anunció la ampliación de la cuarentena hasta el 24 de mayo, el presidente Alberto Fernández se refirió a la economía y adelantó que se estudian medidas para “agilizar” el cobro del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y reveló que, en la medida de lo posible, el Gobierno tomará medidas para que las empresas no despidan personal.
Estas medidas, según el jefe de Estado, son pagar en una cuota los dos meses del bono de $10.000 que paga la Administración Nacional de la Seguridad la Social (Anses) a los monotributistas y a los trabajadores informales. Si bien es cierto, no dio definiciones, aseguró que esa posibilidad está bajo estudio y que ya la conversó con la titular de la Anses, Fernanda Raverta.
“El Gobierno pretende llevar la ayuda a donde sea necesaria”, aseguró el mandatario antes de afirmar que 3.5 millones de personas ya cobraron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), otras 33 mil ya tienen acreditados en sus tarjetas préstamos solicitados a tasa cero, y 2.1 millones de trabajadores cobraron un salario complementario con asistencia del Estado.
“El 40 por ciento se mueve en la informalidad y es muy difícil detectar a esa gente”, argumentó Fernández cuando fue consultado por la demora en el pago de la ayuda económica. Una iniciativa que, según aseguró, tuvo una puesta en marcha que "ha sido muy compleja”.
Por último, prometió que desde el Gobierno se seguirán tomando medidas para evitar que las empresas despidan trabajadores. Al tiempo que, aclaró que “hay un nivel muy claro de entendimiento de los empresarios respecto de lo que está pasando”.
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