Francia dio un paso gigante hacia las semifinales del Mundial 2026 tras estirar la ventaja frente a Marruecos en Boston. En los cuartos de final, cuando el trámite exigía máxima precisión para romper el sólido bloque africano, la jerarquía de los dirigidos por Didier Deschamps salió a relucir por medio de una transición rápida y letal. En un contrataque supersónico que descolocó por completo el repliegue marroquí, Ousmane Dembélé transportó el esférico con velocidad y pura determinación; al ingresar al área, la estrella del PSG apeló a toda su categoría para abrir el pie izquierdo y colocar la pelota al palo más lejano de Yassine Bounou ‘Bono’. Un golazo que significó el 2-0 parcial y el quinto tanto en la cuenta personal del extremo en este certamen.
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