Argentina encontró la llave del gol en los pies de su máximo estandarte para romper el cerrojo de Cabo Verde. A los 28 minutos de juego, en el Hard Rock Stadium de Miami, Lionel Messi se encargó de inaugurar el marcador en un cruce de eliminación directa que venía siendo sumamente físico y cerrado. La acción se gestó desde el fondo de la Albiceleste, donde Lisandro Martínez dio una muestra de su excelente salida limpia al lanzar un pase largo y milimétrico a las espaldas de la zaga africana. El ’10′ controló con su clase característica, se perfiló ante la marca y definió con una sutileza impecable ante la salida del arquero Vozinha, desatando la locura en las tribunas y encaminando el boleto a la siguiente ronda del Mundial.
Contenido GEC