El escritor uruguayo Eduardo Galeano decía de Lionel Messi que, a diferencia de otros grandes futbolistas de la historia que llevaban la pelota pegada al pie, el argentino la tenía dentro del pie. Era una manera poética de describir la relación intrínseca entre el argentino y el esférico o más bien una salida ingeniosa para explicar el increíble control de Lionel a una velocidad por encima del promedio. Bajo esa premisa, de Kylian Mbappé podríamos decir que es un Messi moderno en Qatar 2022; es decir, un dotado de la técnica que comulga con el prodigio físico.