Aunque la emergencia sanitaria internacional por el COVID-19 fue dada por finalizada en mayo de 2023, el virus continúa entre nosotros y sigue mutando. Una nueva subvariante del SARS-CoV-2, llamada Pirola viene generando contagios en varios países.
Catalogada como una subvariante de Ómicron fue detectada por primera vez en el mundo el pasado 13 de agosto y es la causante de repunte de casos en las zonas del hemisferio norte, donde se viven vacaciones de invierno y las aglomeraciones con motivo del periodo navideño. De momento, se han registrado casos en Estados Unidos, México, Dinamarca. Sudáfrica, Reino Unido y Perú.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el fin de de la emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), ha pedido a los países y a sus sistemas de salud, al igual que sus poblaciones, no bajar la guardia.
Pirola, la nueva variante de Ómicron, es considerada de interés por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su nombre es BA.2.86. y es considerada de interés por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en lo que respecta al SARS-CoV-2.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, esta nueva subvariante tiene una serie de mutaciones adicionales en comparación con las variantes Ómicron detectadas anteriormente.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la BA.2.86 es muy contagiosa, pero no es potencialmente mortal. “Tiene el potencial de causar aumentos repentinos de infecciones, actualmente no hay ninguna indicación de que la gravedad de la enfermedad asociada será mayor en comparación con otras variantes circulantes”, detalló la OMS.
Pirola presenta síntomas similares a las que se han registrado con otras mutaciones del virus.
La Secretaría de Salud de México mantiene las siguientes recomendaciones para evitar contagios de COVID-19:
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